miércoles, 13 de marzo de 2024

Breve recorrido por estos últimos años (parte 1)

 Si no fuera por mi papá, no creo que volvería a escribir de nuevo.

Era un día caótico, como los últimos días que he estado viviendo por conflictos varios que detallaré en otras entradas a manera de historia. El viejo tenía de taréa abrir un blog (sí, no hay edad para estudiar), y se acordó que hace años tenía uno, uno que ni yo me acordaba de su existencia, entonces decidí abrirlo y recordar esa época y volver a retomar esta terápia. 

Han pasado 6 años desde la última públicación y haré un pequeño recorrido por los últimos años, porque es bueno dejar plasmado todo. 


2018

En ese año me convertí en padre. Cuando tuve a mi recien nacida hija en mis brazos por primera vez recité esta frase: "eres el amor de mi vida, todo lo que tengo, y todo lo que soy, es tuyo. Para siempre".*

*HIMYM T9E24 

2019

No tengo muchos recuerdos de este año, creo firmemente que hubo un reseteo mundial de nuestras memorías porque he consultado con varios amigos sobre los acontecimientos ocurridos sobre este año y todos tenemos lagunas mentales. 

Buscando fotos en facebook de ese año, solo tengo un viaje a Colombia por temas de trabajo, y 500mil fotos de mi hija.

Diciembre: Mientras organizabamos varias cosas en la casa, Michelle sintió un dolor en su estómago. Pensamos era algún tema gástrico por no prestar atención a la alimentación por los temas de los arreglos varios, por lo que decidió ir al médico al día siguiente.

Me encontraba almorzando con dos compañeros de trabajo, un día sin mucha importancia pasó a convertirse en uno de sorpresas. El famoso malestar gástrico se convirtió en una noticia felíz: "estabamos esperando un bebé".

Doblemente bendecidos! 

2020

Apartado Pandemia:

Año de la pandemia COVID 19. Nos encerraron con engaños (nos dijeron que sería por una semana) y se convirtieron en 3 meses. 

Aproveché este tiempo para darme vacaciones, ya que durante los últimos 3 o 4 años no había tomado vacaciones largas, solo de 3 o 4 días por algún tema específico. Las deudas apretaban y prefería cobrar las vacaciones a seguir en gastos. Al llegar la pandemía la economía familiar colapsó, entramos en una recesión y las tarjetas de crédito se vencieron. Era comer o pagar deudas. Lo primero!.

Vi caer amigos, conocidos y me enteré del fallecimiento de personas que quería. Sin embargo, gracias a Dios, el virus pasó de largo y no afectó a mi familia. 

Como recetas utilizamos lo siguiente:

Canelazo: Utilizado después del primer més de pandemia en adelante cada dos semanas. Ayudaba a matar el virus 😅

Agua de hierva luisa: Los nervios afectaban, las noticias no colaboraban y el encierro comenzó a afectarnos un poco. Así que recurrimos a las artes antiguas y nos tomamos litros y litros de infusión para evitar contagiarnos. Y funcionó.

Trago fuerte: similar que el canelazo. Efectivo pero la resaca era pesada. 

Videojuegos: Sí, el contacto con el mundo exterior lo hice con amigos que no conocía con los que hacía squad en el Call of Duty WWII

Retorno al trabajo:

Bueno, retorné al trabajo porque había un negocio fuerte que ganar en Refinería La Libertad y, aprovechando los salvoconductos, me fui a trabajar. Ya necesitaba ingresos fuertes.

Apartado bendición:

Todo lo planificado para el nacimiento de la 2da bebe se fue al trasto por tema de covid. Mi suegra no pudo viajar y el hospital solo recibía a la madre del bebe y su mamá. Todo un caos.

El nacimiento fue sin complicaciones, y así trasncurrió la primera noche. No pude ver a mi hija hasta el día siguiente y no la pude tocar hasta semanas después por temor a contagiar, el COVID aún estaba vigente. 

Recuerdo esa noche que me indicaron que mi hija había sido trasladada al hospital del niño Francisco Icaza Bustamante por una complicación médica, eran las 3am, no se podía salir a la calle por restricción de movilidad, solo personal de emergencia podía moverse. Tomé el carro y aceleré en la via a 150km/h, me demoré 30 minutos desde Lomas al Hospital. New Record!. Me pasé vigilantes, peaje, semáforos para estar en el hospital. Esa noche demostré dos cosas: el amor de padre puede mucho y, no importa las seguridades, siempre habrá un guardia que se duerme y te dejará el camino libre para ir donde quieras. 

Mi pequeña hija nació con un problema de icterícia, sorteando guardias dormidos llegué hasta el cuarto donde estaba en una cuna con UV. Estando en la sala es que se dieron cuenta de mi presencia. Me sacaron del cuarto y así pasaron 15 largos días para que le dieran el alta. 

Recuerdo que esa noche que me colé en la habitación me acerqué a la cuna y le dije a mi hija "Tu eres mi otra mitad, eres la parte del corazón que me faltaba. Doy mi vida si es necesario para que tu vivas".  

Momentos quedan en mi corazon. Grabadas las personas que me brindaron su ayuda! Desde Grace que me ayudó con el código para no pagar nada en el hospital, Sullana y su mamá Isabel brindandonos soporte logístico y comida, hasta mi mamá que se encargó de mi hija mayor en casa. Días dificiles, pero que termiaron al llegar a casa cuando Valentina conoció a su hermana por primera vez. Todo había terminado. Era el inicio de una familia de 4.

Resto del 2020

La pandemia hizo estragos en la economía familiar, los meses venideros fueron duros. Las deudas se acumularon y era el momento de tomar decisiones, decisiones que llegarían antes de lo planeado. 

2021

El año arrancó con una decisión: Era el momento de buscar otro horizonte laboral. 

Desde el 2019 mi vida laboral había pasado de ser la super estrella en ventas a sufrir acoso, falsas acusasiones y hasta denigrado dentro de la oficina por un nuevo "Fiscalizador" (lo coloco en comillas porque sencillamente era un amigo del jefe que entró a hacer su negocio, y no el de la empresa). Ese hostigamiento constante, más recortes en comisiones me llevaron a tomar una decisión: Buscar otro empleo. 

Así comenzó mi travesía de enviar CV, ir a entrevistas y concretar reuniones. Algunas puertas estuvieron por abrirse, pero algo las impedía. Era frustrante.

La puerta se abrió totalmente para junio, y al fín pasé a jugar en una multinacional. Sin embargo, me dí cuenta que la vida me tenía algo totalmente distinto y renuncié a esa empresa al mes de haber ingresado. Así sumaba mi segunda renuncia en menos de 2 meses. Algo que no lo había hecho jamás. El sueldo era inmejorable, $1400 mensual, utilidades de más de 10mil al año... todo, por perseguir un sueño: La promesa hecha por Dios a mi vida.

PROSERIND

Era la última reunión de Casa de Paz que se celebraba en mi casa. Le había facilitado el espacio a mi amigo Darío para que llevara a cabo reuniones cristianas en mi sector y así escuchaba la Palabra nuevamente, algo que siempre me ha gustado.

Esa noche en medio de una oración Dios nos habló de que tendríamos una empresa que crecería, empezaría siendo pequeña pero que alcanzaría a llegar a ser grande y que ayudaríamos a muchas personas por medio de ella. Y así nació el sueño y la visión. Un diciembre del 2017.

Agosto 5 del 2021, con solo 300$ en mi bolsillo, 1000$ prestados a cambio de las joyas de oro de mi mamá, arrancó Profesionales en Servicios Industriales PROSERIND, que luego cambiaría a Proyectos y Servicios Industrailes, pero eso es para otro blog. 

No tengo forma para dudar de que empezamos con bendición, a tan solo 1 semana de empezar cerramos nuestros 3 primeros contratos de servicios y cerramos nuestro primer gran proyecto con mi amigo Heackel Guevara. 

Oh, lo olvida,a Heackel Guevara. Cuánto me insistió para que me bote y arranque el camino. No se si lo hacía por joda o porque veía algo más. Pero como siempre, tomé una decisión sin pensar mucho y saltando al vacío cual Indiana Jones dando el paso de fe, me arriesgue. Y funcionó.

El 2021 nació este, mi tercer hijo, la empresa que será mi legado para mis hijas. 


martes, 11 de septiembre de 2018

Nuevos ciclos


A pocos meses de llegar a los 30 años, comienzan varias etapas en mi vida.

Siempre he mantenido el criterio de que la vida está llena de ciclos, ciclos en los que uno debe poder entender cuando comienzan y cuando deben de terminar. Querer alargar un ciclo cuando éste debe cerrarse, puede ser doloroso y a veces frustrarte.

La vida está llena de ciclos: fecundación, maduración, niñez, adolescencia, juventud, madurez, vejez y la muerte que representa el final de nuestro ciclo de vida.
Dentro de cada ciclo de la vida, existen etapas: escuela, colegio, universidad, noviazgos, matrimonios, paternidad, etc.

Ya cerca de mis 30, creo poder decir que es el momento de cerrar círculos que permanecieron abiertos, otros a medio cerrar y otros que olvidé cerrarlos. Soy un fiel creyente de que, en el ciclo de una vida, o lo que la Biblia lo llama: Generación, cada uno de nosotros tiene una razón de ser, un propósito.

Poco a poco he ido descubriendo cual es mi propósito, y este se refleja en las decisiones que voy tomando en cada aspecto de mi vida. Tanto en lo familiar, profesional y eclesiástico debo dejar una huella, pero no de las negativas, sino, de aquellas que cambian radicalmente el pensamiento.
Vengo de una familia humilde, que en muchos momentos luchó por un plato de comida, pagar la pensión del colegio o por no tener para una universidad pagada, sino que me envió estudiar en una de las pocas carreras que era gratis: Ingeniería Industrial, dejando así mi sueño de ser Diseñador Gráfico o Productor de Tv dentro de mis metas secundarias por cumplir

Vengo de vivir en casas que no eran propias, eran de familiares que nos las prestaron para acomodarnos por un tiempo, de vivir en la casa parroquial de una iglesia por un año, en el local que tenía mi papá otro año más, en la casa de mi abuela, en la casa de un familiar en sauces durante 10 meses, hasta que el Miduvi nos regaló nuestra primera casa y ahora puedo sentirme orgulloso de a mis 24 años haber comprado mi propia casa.

Nada en mi vida fue casualidad, esto me hizo entender lo bendecido que soy por Dios y lo maravillosa que es Su Gracias sobre mí.

Hace poco estuve en Bogotá y mientras estaba en la cama del hotel mirando en el horizonte las montañas cubiertas de neblina, pensaba en que nunca soñé siquiera estar así en mi vida. A lo mucho soñé con llega a algún hotel caro en Guayaquil, o cuando me invitaron a una cena en el Oro Verde pensé que era lo más increíble que viviría ¡Cuán equivocado estuve!

Mi mente limitada se basó en que creía que las historias de superación son para la gente que tiene apoyo de sus familias, o que vienen con grandes proyectos en su mente, o simplemente, casos excepcionales de gente que se convierte de muñeco de madera en niño real, a lo Pinocho.

Pero fue Dios, y siempre le daré el crédito a Él, quien decidió apostar por mí.

Después de regresar de Bogotá (2018), un joven me escribió y me dijo: “realmente me agrada ver como Dios te bendice”. Esta frase me impactó tanto, porque a veces estoy tan afanado con el trabajo, la familia y otros menesteres que olvido detenerme un momento para ver la bendición y por supuesto, disfrutarla.

Quizá no a todos les agrada verme ser bendecido, pero no es algo que me afecte, porque sé que en algún momento podrán también compartir de las bendiciones que Dios me da. Quizá algún momento llegue a alguna dependencia de gobierno local o provincial, quizá me haga millonario honradamente y ayude a algunas causas sociales como está en mi corazón, o simplemente, escribiendo líneas que inspiren a otros a creer que se puede, como dice Diego Torres en su canción “Color Esperanza”.

Hoy puedo disfrutar de mi hija: Valentina Razziel. Verla a ella despertar en las mañanas y hacerme entrar en un nuevo ciclo: Ser Papá. Aún temo tomarla en mis brazos, pienso que soy algo torpe para los niños recién nacidos. Disfruto verla sonreír, molestarla, y verla dormir. No me agrada verla llorar, porque no me gustan las lágrimas ni el dolor, que, aunque son parte de la vida, no son de mis favoritas. Prefiero la alegría, la sonrisa y el regocijo.

Me siento completo, bendecido y en victoria constante.

En toda mi vida he sido todo lo que he querido ser y aquello que me tocó convertirme por el trabajo: desde monaguillo en la iglesia católica hasta predicador en la iglesia evangélica. Desde mesero en mis inicios laborales hasta vendedor senior de la empresa donde hoy laboro. De viajar apretado en un bus a las 5 30 am para ir al colegio a viajar en un avión relajado viendo películas. De viajar a Cuenca como destino constante de mis vacaciones a irme a las playas de Cartagena en Colombia a relajarme. 
Y así… la lista sigue.

Creo fervientemente que las personas que influyeron en mi vida son a las que eternamente viviré agradecido, personas como Ps. Samuel Reyes, Dra. Ana Reyes, Ing. Grace Atiencia, Ing. Sullana Quiñonez, mis amigos de niñez Doulgas, Denny, Jonathan, Carlos y Fernando, entre otros.

Pero de quien aprendí mucho ha sido de Jehová Dios, Él siempre me dijo: “tengo planes para ti, para darte un futuro y una esperanza” (Jer 29:11).

Dios me dio todo, incluso una esposa que me apoya en todo lo que hago, me corrige cuando me equivoco y me ayuda a mantenerme firme cuando quiero tambalear orando por mí a toda hora. Acentuando un poco en esto, a veces creemos que la mejor esposa es la que tiene un buen trabajo, gana bien y ayuda en los gastos en la casa. La verdad, lo es, sin embargo, creo fervientemente que la mejor esposa es quien ora por su esposo. Todo lo  demás es complemento. .

Cuando la Biblia habla de la Mujer Virtuosa (Prov. 30) comienza hablando de que “el corazón de su marido está en ella confiado”, luego continúa hablando durante varios versículos sobre las labores que ella realiza en su casa (como ama de casa), en el campo (como empresaria) y con sus hijos (como madre), para finalizar diciendo “La mujer que teme a Jehová, ésa será alabada”.

Como hombre de negocios y múltiples ocupaciones, tener una esposa que esté constantemente hablando con Dios acerca de mí, es lo que me ayuda a no cometer tantos errores, tanto en lo económico como en mi forma de ser


En este nuevo ciclo que estoy por comenzar, creo que tener el apoyo espiritual, es lo que seguirá marcando la diferencia en mi camino. Hoy puedo decir abiertamente: Lo tengo todo.

Cuando tenía 14 o 15 decía que quería tener mi casa propia, mi familia unida, mi carro y viajar por el mundo. Han pasado casi 15 años y puedo decir: Lo logré.

Ahora toca enfocarme en nuevas metas, criar bien a mi hija, fortalecer mi relación con Dios y con mi pareja, pero, sobre todo, servir a otros como Jesús sirvió cuando estuvo en la tierra

Michael Cedillo 

lunes, 16 de julio de 2018

Al filo de la rendición

Me gusta ver la lucha libre desde que tengo 8 años, era un pasatiempo que tenía con mi papá de cada domingo por la noche, en especial, nos gustaba ver los eventos especiales que duraban horas y horas.
Dentro de la lucha libre existe una forma de ganar por vía rendición, consiste en que un luchador aplica una llave que provoca tanto dolor al contrincante que este, al no poder moverse o para evitar la rotura de un hueso, toca tres veces la lona en señal de rendición. Al rendirse, es liberado de la llave, pero ya perdió la pelea.

Existen dos métodos para ser liberado de la llave sin perder la pelea, uno de ellos es revertir la llave, es decir, liberarse de ella; y el otro es tocando la cuerda.

En la vida pasa de forma similar, existen momentos donde estamos en un ring siendo victimas de una de las tantas modalidades de llaves de rendición. A punto de tocar la lona tres veces y perder la batalla. Liberarnos no es una opción fácil, usualmente depende de nuestras fuerzas, pero que ya cada vez se agotan por el afán de resistir el mayor tiempo posible el dolor. Pero está la cuerda.
La cuerda viene a ser Dios, Dios es quien nos da la posibilidad de ser libres de las técnicas que el mundo usa para hacernos rendir y derrotarnos. Las cuerdas en un ring rodean toda la superficie, tal como Dios hace contigo, sin embargo, nos resistimos a estar cerca de ellas por temor a ser embestidos y que otros digan que siempre nos refugiamos ahí.

Hace poco estuve a punto de rendirme, sentía tanta presión sobre mí que no podía más. Luché con todas mis fuerzas para revertir la situación y lo único que hacía era lastimarme más. Es que hay momentos donde revertir una situación ya no depende de nosotros, ya que estamos tan débiles que no podemos ni siquiera respirar con normalidad. Es entonces cuando decides buscar el refugio en Dios, tocar la cuerda que te dará la libertad y te permitirá reincorporarte para volver a luchar.

Dios es el refugio y la fortaleza que necesitas para continuar. Rendirte no es una opción válida, buscar el refugio en Dios es lo mejor.





viernes, 6 de octubre de 2017

Perseguido... pero bendecido

Bienaventurados aquéllos que han sido perseguidos por causa de la justicia, pues de ellos es el reino de los cielos. Mateo 5:10

Nunca entendí esta frase, sino hasta hoy.

Justicia es dar al que necesita, ayudar al caído, buscar trabajos para brindar fuentes de trabajos a otros.
Justicia es dar de comer al hambriento, beber al sediento, libertad al cautivo.
Justicia es no buscar el beneficio propio, sino el común.
Justicia es quebrar el ego para que otros crezcan.
Justicia es hacer las cosas bien, que los proyectos salgan, que honres a quien debes honrar y "te pongas la camiseta".
Justicia es que los demás sientan apego por ti, no por tu dinero, sino porque siempre tienes algo bueno que decir, por la sonrisa que logras arrancar en un momento de tristeza o simplemente, porque Dios pone esa gracia en tu vida.
Justicia es que siempre tengas una sonrisa en la cara, y aunque las cosas no salgan tengas una alabanza a Dios.

Pero aquello causa molestia a algunas personas, por lo general a las mediocres. Y comienza la persecución.

Siempre aparecerán personas que trataran de menospreciar tu trabajo, buscarán impedir tu prosperidad, robar tu sonrisa, evitar que des, evitar que compartas, evitar que busques el bien común y, por su egoísmo, buscar solo el beneficio de ellos.
Otras personas buscarán culparte de cosas que no has hecho, mancharán tu dignidad e incluso inventarán historias inexistentes.

Los que vivimos bajo la justicia de Dios siempre seremos perseguidos.

Sin embargo, me llena de mucha alegría saber que todo esto provocará que MIO sea el Reino de los Cielos.

Gracias a los que me persiguen yo obtengo un bien mayor. Lo que mis perseguidores no saben es que mientras más me persiguen, más me acercan a Dios y provocan que Su Reino sea mio.


Mateo 16:19
Yo te daré las llaves del reino de los cielos; y lo que ates en la tierra, será atado en los cielos; y lo que desates en la tierra, será desatado en los cielos.




lunes, 8 de mayo de 2017

Nostalgia: Fuera de este mundo

Y aún la magia está intacta,
el tiempo no causó efecto en los recuerdos.
Mis labios aun extrañan sus besos,
como los de aquella tarde frente al mar.

Aun veo sus fotos y la sueño,
mi corazón acelera su palpitar,
Aun me pongo nervioso,
como la primera vez que la vi.

De otro, de seguro sus labios ya no son míos,
sus pensamientos quedaron en el olvido.
Los sueños de tener un amor de leyenda
yacen hoy en la vía rumbo al mar.

Si la vez, dile que (suspiro)
que he sido un buen perdedor; porque yo perdí.
Que ella era algo fuera de este mundo,
pero que ahora veo venir la soledad.

Escribo estas líneas con sentido,
sin esperar a cambio nada.
En este mundo solo se vive una realidad,
y solo en la imaginación, hoy la puedo amar.

No hay vuelta atrás y me arrepiento,
sentimiento de culpa invade mi ser.
Pero, mientras ella aparezca en las noches cuando sueño
la besaré en mis sueños una y otra vez.

La magia sigue intacta,
cual bruja me hechizó con su cariño.
Estoy seguro que ella no sabe lo que hizo,
pero estas lineas es por ella que las escribo.

Inspiraba mis poemas,
su mano guiaba la mía para escribir.
Si ella supiera que sigue aquí conmigo,
escribiendo estas líneas, la he vuelto a sentir.

 - Fin -




martes, 7 de febrero de 2017

Del otro lado de la calle.

El clima caluroso de Guayaquil era insoportable. La sensación térmica estaba por los 38°, sol, humedad y la larga caminata por la 9 de octubre tenía su camisa mangas largas blancas impregnada con algo de sudor. En la esquina un vendedor de aguas vociferaba su producto y su precio. El ruido del claxon de los vehículos ante el verde del semáforo aumentaba la tensión del ambiente. Gente caminaba a prisa, unos cuantos se cruzaron la calle por entre los carros.

El seguía caminando hacía la universidad acelerando el paso y evadiendo a las personas mientras caminaba. Miraba constantemente su reloj y el cual indicaba que tenia tan solo 10 minutos para llegar. Se detuvo al llegar a la esquina y mirando el semáforo en verde como si con alguna fuerza mental podría hacer que vaya a rojo de manera inmediata. De repente la vio.

En la esquina del frente, donde inicia la gran plaza vecina a la universidad estaba ella. Su piel blanca, vestido floreado y zapatos tacos de baja altura atravesaron sus pupilas mucho más rápido que la velocidad de la luz y su corazón  palpito fuera de lo normal. -Wow- suspiró -¡Que hermosa!-

El semáforo en verde y el pasar de los carros cortaba su visión de ella. El cabello negro y corto, a la altura de los hombros, se movía con el pasar de cada vehículo. No falto el desadaptado que le envió un beso volado y unos cuantos improperios más. Pero ella ni se inmutó. El sí. Sintió coraje. Deseó en su corazón estar junto a ella y defenderla.

El naranja del semáforo llegó y con el varios pensamientos sobre como llamar su atención: -¿La espero y camino junto con ella?- -¿Le pregunto si la acompaño? -¿Paso de largo y no digo nada?.
Su mente trabajaba más de lo normal. Sus manos comenzaron a tener un pequeño tic nervioso que se demostró con movimientos lentos de los dedos de forma incontrolable. Las pulsaciones del corazón aumentaron mientra sus ojos se desviaron un momento de ella para mirar el semáforo y  asegurarse que aún estaba en naranja. 

-Mejor la acompaño, ¡sí! lo peor que puede pasar es que me rechace. Lo mejor es que desee que la acompañe y la invite a tomar algo- Pensó con rapidez mientras la luz del semáforo pasaba a rojo y los vehículos comenzaron a detenerse antes del paso cebra.

Suspiró lentamente y dio el primer paso fuera de la seguridad de la acera para dirigirse hacia ella.Su corazón seguía latiendo acelerado. Una improvisada seguridad en sí mismo se apoderó de su mente, dio otro paso y vio que ella caminó un paso a su izquierda. 
Una puerta de un aveo rojo se abrió repentinamente mientras el aun estaba en media calle. Ella sonrió de tal manera que sus dientes blancos brillaron junto con ella. Extendió su mano y abrió por completo la puerta y se subió al carro. Mientras el pasaba frente al vehículo pudo ver como aquella chica besaba lentamente los labios del conductor del vehículo quien respondió al beso sonriendo.

Terminó de cruzar la calle y avanzo su camino... En 10 segundos se ilusionó, emocionó y decepcionó del amor. 

Quizá la vida es así... es tan corta que muchas veces dura lo que el semáforo en cambiar de luz. O como la neblina, que en un momento está, pero de repente desaparece sin dejar rastro de que estuvo ahí.
Por tanto, hay que vivir, soñar, ilusionarse, decepcionarse, pero seguir caminando. Nunca sabes cuando la chica que está al otro lado de la calle también se haya fijado en ti... y espere que te le acerques.


domingo, 15 de enero de 2017

El hombre del paraguas

El invierno comenzó...
El aguacero caía sobre mí mientras caminaba por las calles.
La soledad caminaba conmigo... o eso creía.
Estaba empapado, tenía frío y caminaba sin destino.

De repente sentí que la lluvia  no me mojaba,
Miré hacia arriba y vi un paraguas abierto sobre mí
Rápidamente volteé mi cabeza para ver quién estaba a mi lado
Era un hombre bien vestido, miraba hacia al frente, caminaba conmigo.

Quise hablar y preguntar porqué hacía aquello, pero paz invadió mi corazón
En sus ojos había seguridad al caminar, sabía que el sol saldría pronto.
Pude notar una cicatriz en su frente, otra en su ojo derecho y su tabique desviado
Quería correr, pero de repente la lluvia se detuvo.

El hombre cerró el paraguas y pude ver un orificio en sus manos,
Mi corazòn se aceleró, yo sabía que conocía a ese hombre,
En la iglesia, en la casa, en los libros me habían hablado de él,
Pero de modo sobrenatural, no de modo físico.

Me miró a los ojos y me dijo: "no temas ni desmayes, Yo soy".
Sonreí, parpadee y el ya no estaba. Pero la paz en mi corazón permaneció.
Miré al cielo y ahora estaba soleado. No había nubes de tormenta. Todo había pasado.
El hombre del paraguas lo había hecho todo. Incluso desaparecer el temor.

El paraguas seguía ahí. Lo había dejado para mi.
Lo iba a tomar, pero preferí avanzar sin tocarlo.
No por rebeldía, sino porque el paraguas me recordaría la lluvia,
El avanzar me recordaría sus palabras.

La vida se trata de que cosas deseas recordar, que cosas deseas tener en la mente.
Los momentos dolorosos no se fotografían, solo los felices.
Nadie ve una foto de un ataúd y sonríe. Pero sí una de algún momento feliz.
Tu decides que vida vivir, si una vida de quejas o una de nuevos desafíos.

El hombre del paraguas me dió paz. Paz que el mundo no te puede dar.
Puedes irte a una isla solitaria y no sentir paz. Puedes estar rodeado de gente y sentirte solo.
Puedes solamente recordar Quien camina contigo y sentir paz con seguridad.
El no me aseguró que la vida sería fácil, solo que "no tema ni desmaye".

¿A qué le temes? ¿Ante que te rindes?
¿Acaso el hombre del paraguas no te dió su palabra de que EL ES"?
El hombre del paraguas siempre mirò hacia delante, así debemos caminar
Mirando siempre al frente, porque allá atrás ya no hay nada que podamos hacer.

El pasado ya fue,
El presente es hoy.
El futuro lo escribes tú
¿qué deseas escribir?


lunes, 9 de enero de 2017

Invierno.

Llueve. Puedo oír cada gota caer en el suelo.
Estoy concentrado. Mi mente está en blanco. No tengo nada que pensar.
No quiero pensar. No he pensado nada.

Llueve. El silencio de la noche es mi aliado.
Esta tranquilo. Suave brisa entra a mi habitación. Estoy solo.
No quiero estar solo. No estoy solo. Estoy con mi silencio.

Una suave melodía se escucha a lo lejos. No logro identificarla.
Puedo escuchar los latidos de mi corazón, corazón que aun late cuando ya no debería hacerlo.
El silencio es tan profundo que puedo oír a las hormigas conversar.

Un pensamiento quiere pasar por mi mente. Recuerdos de años cercanos quieren venir.
Lo bloqueo inmediatamente, no quiero que nadie me arruine este silencio.
Está tan callado. Parece un cementerio a media noche cuando el fantasma aun no se levanta.

Ahora que lo pienso, quizá estoy muerto. Quizá muerto en vida. Quizá solo soy un vegetal.
Pero no durará mucho. La lluvia dejará de caer y el sol saldrá y secará la tierra.
Las aguas empozadas retomarán su camino y el suelo quedará seco.

Todo esta mojado. Húmeda mi almohada. No se como la lluvia llegó hasta ahí.
Creo mis ojos envidiaron las nubes negras y quisieron hacerle competencia.
Solo hay nostalgia. Se respira nostalgia. Huele a velorio.

Neruda escribió los versos más tristes aquella noche.
Yo le puse melodía con las gotas de lluvia golpeando en mi ventana.
Una tras otra. Muriendo a gritos, juntándose entre ellas ya muertas, rodando hasta desaparecer.

Quisiera terminar este silencio. Pero sigo sin pensar nada.
La música que sonaba a la distancia ya no está.
Parece que todo está terminando, pero este invierno recién acaba de comenzar.


jueves, 5 de enero de 2017

Aleluya...2017

El 2017 ha comenzado. Nuevas metas y proyectos me he planteado, pero al finalizar el 2016 me topé con una canción que se llama Hallelujah cantada por Bon Jovi.

Me puse a buscar el significado de aquella palabra (aunque la he repetido mil veces desconocía el significado) y significa "Alabad con alegría al Señor".

Y creo que el 1 enero a las 00:00 mi primera palabra fue "Gracias Dios".... Creo que Aleluya fue la primera canción que escuché.
El 2016 no fue el mejor año de mi vida, pero me dejó grandes enseñanzas. Muchas de las cuales han marcado mi vida para siempre, una de las cuales es "Alabar a Dios en todo tiempo".

Arranca el 2017, muchas cosas mías deseo mejorar, cambiar y otras lograr. Pero de algo estoy seguro, aunque vengan momentos felices, tristes, aunque personas nuevas aparezcan en mi vida y otras se vayan, tengo que tener en mente que "Aleluya" siempre debe ser mi canción, mi alegría.

Quería escribir más, pero solo me limitaré a decir que:
- Hay muchos comienzos, pero es la actitud la que define si este comienzo será uno más o uno distinto.
- Hay muchos sueños, pero la acción es la que definirá si se logra o solo queda en la almohada.
- Hay una vida.... es tiempo de vivir.

¡Aleluya! ¡Gloria a Dios este 2017!
Vamos por más.

lunes, 12 de diciembre de 2016

Detrás de la máscara

Solemos sonreír en momentos difíciles, aparentar seguridad aun cuando ya no se confía ni en si mismo.
Vivimos fingiendo ser quienes no somos, tratando de agradar a personas que ni siquiera se fijan en nosotros, pero creemos que si lo hacen.
Somos producto de un mercado que te invita a ser quien no eres, a dar lo que tienes (cuerpo, alma, mente) a cosas que al final: te destruirán. Y creemos es lo correcto.
El valor del perdón se ha perdido. Perdonamos, pero no olvidamos.
Nos arrepentimos, pero seguimos cometiendo los mismos errores, lo cual solo hace que el arrepentimiento se convierta en remordimiento, por tanto lo invalida.

Vivimos en mundo actual donde jóvenes de 16 años saben mas de sexo que sus propios padres. Donde la pornografía ha contaminado más mentes que los derrames petroleros en el mar. El sexo entró en nuestra vida como algo tan natural, dejando a un lado la magia para segundo orden.
La felicidad se llama a cuanto dinero puedes ganar en un mes y cuantas cosas, mientras mas grandes sean, mas felices nos hacen.
Conozco personas vacías de alma, viviendo en soledad, pero que tienen dos casas, dos carros, joyas y grandes cenas en hoteles lujosos. Publican todo en las redes sociales, menos cuando lloran en casa porque a pesar de todo "la vida no les sonríe".
Escuche a Hector "El Father" decir "tenia todo lo que un hombre quiere, sexo, fama y placeres, pero mi corazón lentamente se muere". Llenamos vacíos emocionales con bienes materiales o banales.
He sido parte de ese grupo, compre innecesariamente muchas cosas, ropa que nunca use, zapatos que al a primera puesta detesté, alcohol que nunca bebí, accesorios electrónicos que use una vez y los dejé por ahí en algún rincón de la casa olvidados.

Hace días me disfracé del Joker (guazón) y pude sentir esa experiencia en carne propia. Con la mascara nadie me recocía, cuando me la quité solo era yo. El poder que sentí al estar disfrazado me hizo disfrutarlo, pero eso no fue suficiente. La gente me ama por ser yo, no por ser imitador de alguien.
Todos tenemos historias que nadie sabe, momentos tristes que no queremos contar o simplemente queremos que queden en el pasado. El problema es que siempre las aguas se removerán y lo sucio del fondo saldrá a la luz. Es necesario abrirnos y contar esas experiencias, pedir perdón si es necesario, y saber que cuando alguien mueva esas aguas, aquella persona en la cual confiamos nos ayudará a mantenernos en calma hasta que nuevamente la suciedad se asiente en el fondo.

Las mascaras nos hacen ser quien no somos. Pero cuando llegamos al espejo y nos miramos... muchas veces no queremos ver la realidad. Pero es lo que somos, somos aquello que está frente al espejo. Y de esa realidad: no podemos escapar.





miércoles, 30 de noviembre de 2016

10220 días

Cuenta mi madre que fue un jueves (tal como este año) que todo comenzó. Los dolores se intensificaron e indicaban el momento de mi nacimiento. Pero, como es caracterìstica de Michael, no quería hacer algo de forma normal, queriendo nacer mirando por donde salía, al ser imposible, tuvieron que sacarme contra mi voluntad vìa cesárea.

Han pasado 10220 días de aquel jueves 1ero de diciembre de 1988, día en el cual Dios mostró a mis padres aquel ser que aun mucho antes de ser fecundado: El ya conocìa (Jer 1:5).
10220 días donde han pasado muchas cosas, pero durante estos últimos 365 días aún más.

Durante este año he pasado de todo, pero lo mas importante es que pude conocerme a mi mismo en la adversidad y en la algarabía del triunfo.
Momentos de soledad y momentos de grata compañìa. Pude ver amigos llegar, otros aparecer después de mucho tiempo y algunos irse sin despedirse.
He visto la mano de Dios en mi economìa, en mi vida y en mis sueños: Cada vez los veo más cerca.

Creo que durante estos 365 dìas he madurado màs que cualquier otra época de mi vida.
He perdido, pero he seguido de pié.
He ganado, y me mantengo humilde dándole la gloria a Dios.

Vi a Emelec ser tricampeón. Alegría indescriptible.
Tuve mi primer choque de carro. La saque barata de milagro. Aun cada que paso por aquel lugar me hago la misma pregunta "¿que hice mal?" "¿como me distraje?". Sencillamente estaba para pasar.
No, no estaba chateando o hablando por celular.

También viví mi primer terremoto y comprobé que mi espíritu noble sigue intacto a pesar de haber sido traicionado varias veces por personas cercanas. Ver la tragedia de aquellas personas me hizo amar más la vida. Ver sus casas destruidas hizo que agradezca a Dios por mantener mi casa en pié.

Pude conocer otra ciudad del extranjero (Bogotá). Pude encontrarme conmigo mismo en aquel viaje y decidir dar cambios en mi vida. Cambios que incluyeron alejarme de personas, de forma de ver la vida y de trabajar.

Pude conocer a Dios durante este año, no el Dios que me predicaban en la iglesia, sino al verdadero: Al Dios que hace todo posible.
Aquel Dios que cambia llanto en risas, que te saca de la crisis y hace estallar las ventas del mes. Aquel Dios que te da seguridad y confianza  de que todo saldrá según su plan aunque muchas cosas se estaban viviendo abajo en mi vida y no podía entenderlo.
Aquel Dios que te habla cuando menos lo esperas, cuando crees que no aparecerá, y de repente aparece en ese momento menciona mi nombre y me dice "Yo tengo el control"

Aprendí a decirle "Te Amo" a mi madre. Pero no solo de palabras o solo por el dia de la madre o por su cumpleaños, sino de corazón. Cada que tengo la oportunidad se lo digo para que sepa que lo hago.
Aprendí a pasar más tiempo con mi papá. Es bueno aprender de su sabidurìa. Dicen que parecemos hermanos, ¿será que tengo cara de viejo o el cara de joven?.... ¡vea eso!
Admiro a mis padres, sin ellos no fuera quien hoy soy. Me dieron todo, aun cuando me lo negaron, pues me hicieron conseguirlo por mi mismo.

Gracias a Omar y a Shirley por aparecer en mi vida, sus oraciones hicieron que mis huesos vuelvan a tener vida. Gracias a Samuel y a Vero, sus palabras me mostraron el camino a la madurez. Gracias a Rut por recordarme que mayores cosas puedo lograr de las que hoy he logrado.
Gracias a mis compañeros de trabajo, porque cuando las ventas estuvieron mal siempre me decían "ya vas a vender, tranquilo, sigue insistiendo". Al final, con mucha ayuda de Dios lo logré.
Gracias a los que se fueron; aprendí el valor de la compañía y de la soledad.
Gracias a Gato y a Kelly por apoyarme. A Douglas por estar cuando nadie estuvo. A Darío, sus canciones aun suenan y me dan fuerzas. A Daybelis por recordarme que aún hay esperanza. Hay muchas personas que marcaron mis 27 años. Gracias a todos.

Pero sobre todo: Gracias a Dios... porque hasta aquí me ha ayudado. Y lo seguirá haciendo. Cada día más.

Hay muchas cosas que no escribo, porque quizá no quiero recordarlas más. Pero aquellas que deseo recordar están en este escrito, cuando tenga 50 años, las buscaré leer y me acordaré de aquellas cosas que marcaron mi vida.

¡casi me olvido!
Aunque no puedan ellos leer, ¡gracias a mis perros! ¡Son lo mejor que me han pasado en mi vida!
guau guau guau guau guau guau ¡guau guau!
(solo ellos entenderán)


Felices 28 años a mi mismo!

Espero durante los próximos 365 días poder viajar a Guatemala al Hechos29, o a Disney para al fin conocer a ese ratón de porra que tanto he amado (si, aun tengo algo de niño ¡y que!), mejorar mi casa y ser aun mejor Hijo de Dios.


Es hora de comenzar este nuevo camino. ¿me acompañas?. Se vienen cosas nuevas y mejores.
Hasta mientras lleguen... vamos a vivir.


Frase de este año: "Mientras no estés muerto: ¡VIVE!"





domingo, 20 de noviembre de 2016

Tu lo sabes todo...

El sonido de las olas del mar, la suave brisa y el sol de las 8 de la mañana ponen el ambiente perfecto para un desayuno entre amigos. El pescado a la brasa y el pan fresco fueron acompañados con una taza de té para recuperar las fuerzas de la fallida pesca de la noche anterior.

Pasado el desayuno deciden bajar la comida caminando por la parte mojada de la playa, justo donde se puede sentir el agua llegar hasta los tobillos y refrescar la planta de los pies. Van Jesús y Pedro solamente, los otros quedaron desenredando las redes.
En este momento ocurre una conversación muy importante: Jesús le pregunta a Pedro por tres ocasiones si lo ama.

Meses atrás (o años) Jesús le había dicho a Simón que ya no se llamaría de esa manera, sino que desde ese momento se llamaría <<Cefas>> que significa Pedro. (Juan 1:42). Durante todo el ministerio de Jesús en la tierra siempre lo llama <<Pedro>>. Excepto en esta ocasión:

Juan 21:15: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos”
Juan 21:16: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?"
Juan 21:17: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?"

¿Por qué Jesús llamó a Pedro <<Simón, hijo de Juan>> después de haberlo llamado mucho tiempo por el nombre que El mismo le dio?

No, no es por el resentimiento de haber sido negado 3 veces noches atrás en el momento que más necesitaba Jesús de su soporte. Tampoco era para hacerlo sentir mal. La verdad es que Jesús le llamó 3 veces “Simón, hijo de Juan” para recordarle del lugar donde Él lo encontró.

En Lucas 5:1-10 se narra la historia de cómo Jesús encontró a Pedro. Los acontecimientos fueron similares a los de hoy. Simón había salido a pesar y no pescó nada (igual que hoy). Luego aparece este “extraño” a decirles “Hecha la red a la izquierda de la barca” (Juan 1:6), similar a cuando les dijo “hecha tus redes para pescar” tres años atrás (Lucas 5:4).
La pesca en ambos casos fue mucha, y en ambos casos Cefas se postra ante este “extraño”. Años atrás Simón no conocía a este extraño, hoy lo conoce, pero no lo reconoce y fue porque alguien dijo “es el Señor” que se abalanzó al agua y nado hasta la orilla a comprobarlo.  

¡Cuán frágil es nuestra mente! Rápidamente olvidamos de donde Jesús nos rescató. Hoy Cristo repite los milagros una y otra vez para que reaccionemos que Él es real, pero nosotros, al igual que Pedro, no lo reconocemos. Seguimos distraídos en la barca asombrados por los peces como si fuera la primera vez que pescamos tanto, olvidamos que en el pasado esto ya lo habíamos vivido y fue por el mismo personaje <<Jesús>> que pudimos pescar después de haber fracasado en el intento con nuestras fuerzas.

En ocasiones es necesario que Jesús camine con nosotros y nos pregunte tres veces: “Michael, hijo de Kenny y Carola, ¿me amas?.
Hagan el ejercicio ustedes mismos: “…….., hijo de …………. ¿me amas?.

¿Cuál sería nuestra respuesta?.
De seguro la mía sería:     -         Señor, tu sabes que te quiero.
Y, al igual que Pedro, no me atrevería a verlo a los ojos, seguiría caminando mirando hacia el final de la playa mientras mis ojos comienzan a nublarse y a mojarse lentamente reconociendo que mis palabras muchas veces no reflejan lo que en mis actos. Sin embargo, seguiría caminando junto a Él.

Pero hay otro detalle oculto dentro de la respuesta de Simón, y es la respuesta a la tercera vez que Jesús le preguntó si lo amaba.

-         “Señor, tú lo sabes todo. Tu sabes que yo te quiero”. (Juan 1:17)

Me impacta la frase “Tú lo sabes todo”.

Pedro en tan solo 4 palabras le dijo a Jesús todo lo que había en su corazón. Bastaron solo estas 4 palabras para que Jesús sienta lo que sentía Pedro en el corazón.
A veces nosotros olvidamos este gran detalle: “Dios lo sabe todo”.
Pedro lo reconoció y nos enseñó algo valioso que ya no deberíamos pasar por alto: “El Señor lo sabe todo”

Pedro no buscó escusas, no le pidió perdón por no haberlo reconocido, no le pidió perdón por haberlo negado, tampoco le dijo algún justificativo: “mira Jesús, si me mataban como iba a ayudar a mi familia” “Jesús la verdad es que te negué porque tuve miedo, miedo a la muerte, miedo a ti”.

Pedro solo le dijo: “Tú lo sabes todo”. Pedro reconoció que Jesús sabía que después de negarlo “saliendo fuera, lloró amargamente” (Lucas 22:62)

El "lloró amargamente" fue el arrepentimiento de Pedro ante lo que había hecho. El llorar amargamente de seguro fue acompañado de frases de perdón y de culpa. Estoy seguro que el llanto de Pedro no fue un llanto de un día, sino de varios días, por eso fue necesario que el mismo Jesús le diga “apacienta mis ovejas”. Es decir, que  el mismo Jesús le diga: “tranquilo, ya pasó, tenemos que seguir con el plan. No te puedes quedar en el pasado de la traición, yo te perdono para que sigas adelante. Apacienta mis ovejas. Alimenta mis ovejas. Sé el pescador de hombres que un día te dije que serías. Yo no he cambiado de opinión. Yo ya te perdoné en la cruz”.

La charla termina con un Jesús indicándole a Pedro una profecía de cómo será su vida. 

Jesús lo sabe todo, por tanto:
Él sabe lo que te pasa en este momento.
Él sabe lo que te hace reír y te hace llorar.
Él sabe las necesidades que tienes, los temores, angustias y depresiones.
Él sabe cómo hacerte feliz, como alegrar tu corazón y como cambiar tu vida.

Lo único que Jesús espera de nosotros es que reconozcamos que “él lo sabe todo”, le digamos, mirándolo a los ojos: “Señor, tú sabes que te amo”.

Cuando aceptemos que lo amamos, y que vivamos demostrando nuestro amor a Él, de seguro nos hablará y nos dirá “te perdono. Hay que seguir con el plan, no he cambiado de opinión. Yo aun te amo.”


Michael Cedillo


viernes, 18 de noviembre de 2016

Promesas cumplidas

Si hay algo de lo que puedo dar fe en mi vida es que cuando Dios me ha prometido algo, El lo ha cumplido.

Exactamente el 10 de noviembre en el servicio regular recibí dos palabras puntuales que describiré a continuación y quedarán permanentemente en este blog hasta que Google decida cerrarme la cuenta o desaparezca.

1. Te daré paz
2. Me meteré en tu economía

1. Te daré paz
Días atrás escribí un blog llamado Alabar bajo la tormenta donde en breves palabras describía una situación muy compleja que estaba atravesando. Era una tormenta tras otra, ola tras ola golpeaban mi pequeña barca llamada Vida. Cuando creí que todo había pasado y llegué a una isla para descansar, resultó que aquella isla estaba infestada de recuerdos que lo único que provocaron es que vuelva a subir a la barca y navegar nuevamente. La tormenta comenzó de nuevo, pensé que estaba preparado, pero no fue así. Solo mi guitarra y mi voz trataban de hacer eco ante tanta adversidad.
Pero hay tiempo para todo dice la Palabra. Y mi voz fue escuchada en los cielos. Cuando pensé que todo empeoraría Jesús despertó y vió que en todo este tiempo no deje de cantar ni alabar. Se sonrió y calmó los vientos y los mares. "Te daré paz" me envió a decir por medio de un mensajero, "la paz que el mundo no te puede dar".

Inmediatamente sentí un viento que recorría mi cuerpo como un torbellino. Sentí que todo estaba calmando. Fui a casa aquel jueves con lagrimas en los ojos. El Rey de los Cielos había escuchado mi oración. ¡Acaso eso no es maravilloso! ¡El mismo Creador del cielo y la tierra me hablaba a mi!...
Aunque siempre demuestro seguridad en mi, una de mis luchas constantes es con mi autoestima. Se lo que valgo, pero a veces, por las adversidades, me devalúo automáticamente. Pero aquella noche, sentí que Dios giró su rostro, miró desde el cielo y me vio con mi guitarra, lagrimas en mis ojos, mi voz totalmente desafinada y se apiadó de mi. Y me envió su ayuda. Me dio paz.

2. Me meteré en tu economía.
El año en lo laboral ha sido duro. Meses sin grano en las arcas, ni agua en los ríos. La semilla no germinaba y el clima tampoco era favorable.
Pero El se metió en mi economía. En un momento donde prácticamente la sequía de fin de año llega, El partió la roca en dos y broto agua. Aquellas semillas que estaban por morir sin agua, ahora llegó la lluvia y todo germinó en tiempo récord.

Aun falta mucho por caminar, mucho camino por recorrer. Tengo temas pendientes por resolver, pero se que a su debido tiempo podré ver la mano de Dios totalmente restaurar mi vida. No es fácil. Pero tampoco quiere decir que es imposible.

Hay que seguir luchando.







¿Cómo tomar una buena decisión?

La vida está llena de decisiones que tomar. Se toman decisiones desde que se abren los ojos en la mañana hasta que se cierran en la noche.
¿Qué desayunaré hoy? ¿Qué almorzaré? ¿Qué cenaré?.
¿Qué ropa usaré hoy? ¿Qué haré hoy?.

Las decisiones van desde las más sencillas a las decisiones más complejas: ¿qué estudiaré en la universidad? ¿acepto aquella propuesta de empleo o no? ¿me caso o no me caso?.

Una decisión bien tomada te llenará de éxito y felicidad. Una decisión mal tomada puede causar daños irreversibles en tu vida. Sin duda debemos saber elegir bien. Pero, ¿cómo hacerlo?.
La Palabra de Dios nos brinda una serie de guías para tomar las mejores decisiones para nuestra vida, donde podemos tomar tres pasos importantes para poder tomar una buena decisión.

1. Salmos 119:105 nos dice que "Lámpara es a mis pies tu palabra y luz para mi camino"
La Palabra de Dios es nuestra mejor guía para tomar decisiones acertadas. En ella podemos encontrar los mandamientos de Dios, su dirección y muchos ejemplos de personas que, al igual que tu, tomaron buenas y malas decisiones. Podemos aprender de ellos, podemos ser guiados por Dios para tomar una buena decisión.
Si permanecemos en Su Palabra, conoceremos la verdad, y "la verdad os hará libre" (Juan 8:32).

2. En Salmos 37:5-6 el salmista nos dice "Encomienda al Señor tu camino; y espera en el y el hará". 
Encomendar es encargar a una persona que realice una tarea por ti. Esto quiere decir que podemos encargar a Jesús la tarea de guiar nuestro camino. Al mismo tiempo solo debemos esperar, de modo que vivamos "echando toda vuestra ansiedad sobre Jesús, porque el tiene cuidado de nosotros" (1 Pedro 5;7).
No debemos olvidar que Dios es quien conoce toda nuestra vida, y que si oramos a Jesús, el nos escuchará, y si cumplimos sus mandamientos "decidirás una cosa y se te cumplirá, y en tus caminos resplandecerá la luz" Job 22:28.
Debemos aprender a encomendar a Dios cada paso que demos, cada decisión que vayamos a tomar, cada camino que tengamos que transitar, pidiendo de antemano que su voluntad sea hecha en nuestra vida. Démosle la responsabilidad a Jesús de guiar nuestra vida. De que él sea quien obre, no nosotros, de tal manera que podamos ver su gloria.

3. Y por último "No te preocupes por el día de mañana, porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Bástate cada día sus propios problemas" (Mateo 6:34). 
Las decisiones que tomes tendrán una consecuencia, sea positiva o negativa, pero no te afanes por algo que aún no sucede. Sea lo que tengas que decidir tómalo con calma: Piensalo, meditalo y ponlo en oración a Dios. Clama a Dios que él te mostrará "cosas grandes y ocultas que tu no conoces".
Antes de tomar una decisión, sea la que fuere, pide a Dios que te muestre aquellas cosas que tú no conoces. Que te revele aquellas cosas ocultas que quizá aparentan ser buenas, pero que en el fondo solo buscan tu destrucción.

Pon en manos de Dios aquel noviazgo, quizá aparenta ser la persona correcta, pero solo Dios sabe que es lo que hay en su corazón.
Pon en manos de Dios esa carrera universitaria, Dios no será el que te inscribirá en la facultad, pero pondrá en tu corazón la certeza de cuál es tu vocación.
Pon en manos de Dios ese negocio que tanto deseas iniciar, que él sea uniendote a los socios correctos, poniendote a las personas correctas y de buena voluntad.
Pon en manos de Dios tu vida, permite a Dios guiarte y apartar a aquellas personas que no te hacen bien y te acerque a los que realmente buscan tu bienestar.

Para terminar, ¿cómo sabrás si tomaste una buena decisión o no?. 
Una buena decisión te dará seguridad.
Una buena decisión te dará tranquilidad.
Las buenas decisiones te darán paz, porque "el fruto de la justicia se siembra en paz para los que hacen la paz" (Santiago 3:18)

martes, 25 de octubre de 2016

En la estación...

Hoy fui con mi mejor gala a recibirte.
Estación Central 4:40 indicaba tu llegada.
Estaba con mi camisa celeste y el blazer que tanto te gustaba.
En mi manos las margaritas que conseguí en la plaza cercana.
Puedo ver el tren acercarse tras la última curva a la estación.
Se acerca lentamente por el anden y mi corazón se acelera.
Se detiene y sus puertas se abren y te busco como los renacentistas al santo grial.
Pero no te veo.

No llegaste en este tren.
Quizá perdiste el tren y vienes en el siguiente.
Me siento y espero.
Me siento Simugdiera, el perro de Fry en Futurama.
Llegan dos y tres trenes y tu nunca llegaste.

Regreso a casa.
Ya nada es igual.

miércoles, 19 de octubre de 2016

Soy un Vikingo... no un hijo de papi y mami.

A mi punto de vista... no es lo mismo ser hijo de papi y mami que te den todo... casa, carro, estudios... A tener q haber luchado por todo lo q haz alcanzado... 

Claro, no te hace más que al q le dieron todo, pero te hace mejor: poque sabes el sacrificio q costó cada cosa, el sudor q derramaste, las farras q sacrificaste para ahorrar por comprarte algo (como por ej mi primera laptop).

Valoras mas las cosas xq las sudaste... el otro, el hijo de papi y mami... solo es un consumidor... Cuando le tocan momentos duros va a brazos de mamá a pedirle plata "mami dame para salir con mi novia, dame para mi guitarra, dame para bla bla bla"... y tienen mamitis de por vida. Se creen a sobrados con cosas q no sudaron. Conozco a muchos q sacan pechos por los méritos de sus padres y carecen de méritos propios. 
Sacan pecho diciendo "mira mi carro"... pero que no lo pagaron. Mira mi casa, pero no pagó nada, sus padres fueron los que la sudaron y se sacrificaron. 

SIn embargo, el otro lucha por salir adelante cual Vikingo en medio de la tormenta para ir a su destino y conquistarlo. Cual Ragnar de "Vikingos" que decidió luchar por su sueños y navegar más allá de lo que tenía permitido navegar. Llegó a tierras nuevas y las conquistó. Aún cuando le dijeron que era imposible conquistar París, no solo que la conquistó, sino que se hizo su señor.

Soy un guerrero, no me rindo. No me detengo. He tenido momentos de tristeza... pero me he sobre puesto. Soy a prueba de todo: Se lo que es comer arroz con huevo varios días seguidos, se lo que es comerme los mejores platos groumet en restaurantes finos. Se lo que es dormir en colchon inflable y lo que es dormir en colchon de hotel de 5 estrellas.
Se lo que es no tener nada, y se lo que es luchar para tenerlo todo. O casi todo.,

O estas de mi lado o estas estorbando en mi camino. Si no me vas a ayudar a crecer, no me detengas. Quizá algún día puedas ver en mi un ejemplo de motivaciòn a seguir. Quizá solamente desees mirar a otro lado y seguir viviendo como vives.



No tengo barba, ni cabello largo... pero tengo los "guebos" bien puestos para luchar por lo que quiero y nadie me lo va a impedir.

He luchado por todo lo que tengo... Y seguiré luchando porque aun quiero más.
He dicho! y si no le gusta... no me vuelva a leer.

Pd. Hay fuego en mi mirada... Lo que mis pies toquen será mio. Lo que mi manos toquen será bendito. Lo que mi corazón anhele Dios me lo concederá.
Amen.

Salí a caminar con la vida

Salí a caminar con la vida y le conté mis problemas sin tapujos
Ella me habló con calidez y me recibió en sus brazos
Salí a caminar con la vida, me recordó quién soy,
de donde vengo y a donde voy.

Hoy caminé con la vida, me dijo que aunque mis lágrimas son liquidas,
no sirven ni son suficientes para regar su jardín.
Hoy caminé con la vida, me dijo que mi pasado no es malo,
porque si lo fuera aun no hubiera madurado.

Hoy caminé con la vida, hablamos tantas cosas,
me contó de sus experiencias, me recordó que aún puedo vivir.
Hoy caminé con la vida, me dijo que el amor se siembra,
se riega y se cosecha. Que no nace sin sembrar.

Salí a caminar con la vida, y me recordó que aunque hayan personas
que hoy no me valoran, hay otras que esperan mucho más de mi.
Salí a caminar con la vida, me recordó que los tiempos malos no son eternos.
Que los buenos siempre están presentes.
pero que nos acostumbramos tanto a lo bueno, que ya no lo vemos.

Salí a caminar con la vida, y me dijo que no todo estaba mal
que mis ojos estaban cegados y necesitaba quitarme la venda para volvera a mirar.
Caminando con la vida me dijo que todo saldrìa bien.
Que así la noche culminara con mis ojos en lágrimas, mañana el sol volvería a nacer.
Nacería una nueva esperanza, con una nueva oportunidad.
Nuevas ganas de volver a soñar. Nuevas ganas de volver a amar.


Michael Cedillo

lunes, 26 de septiembre de 2016

Alabar bajo la tormenta

¡Que hermoso es agradecer a Dios cuando todo sale bien!
¡La alabanza es con gozo!
Saltamos de alegría, caminamos por las calles sonriendo, cantamos salmos a Su nombre. Todo está perfecto. Dios es Dios y merece ser alabado!

Pero, ¿alabar a Dios en medio de la tormenta? ¿alabar a Dios cuando todo sale mal? ¿alabar a Dios cuando las cosas no salen como tu esperabas?
Imagino tu respuesta: ¡Estas loco Michael!

¡Cuán difícil es alabar a Dios cuando las cosas no salen como esperábamos!
Como humanos hemos aprendido a ser personas de "momentos".
Los amigos se acercan siempre en los momentos buenos: cuando el dinero fluye, cuando había fiesta y risas; pero, ¿cuántos de ellos estuvieron en la tristeza? ¿cuántos de ellos estuvieron en los momentos de dolor?. La respuesta creo que todos la sabemos: unos cuantos... Y esto es siendo optimista y evitar decir que "ninguno".

El salmista David escribió en el Salmo 34 verso 1 "Bendeciré al Señor en todo tiempo, mis labios siempre lo alabarán" (NVI).

Subrayé la palabra "EN TODO TIEMPO", pues esto es lo que DEBEMOS hacer:

Alabar al Señor cuando las cosas salen bien, cuando todo fluye y las bendiciones tocan la puerta. Cuando las vacas están gordas y hay pasto en el campo.

Así mismo debemos alabar al Señor cuando las cosas NO salen bien, cuando el rìo se seca y las bendiciones parecieran tocar la puerta del vecino. Cuando las vacas están flacas y el pasto se ha secado.

Hay momentos en los que no deseamos alabar. No deseamos decirle "Te amo Dios". Sencillamente porque creemos que las cosas que nos pasan son "por culpa de Dios". ¡Cuán equivocados estamos!

Hay un pasaje que me encanta, y es Jesús dormido en medio de la tormenta (Marcos 4:35-40). Se desata una tormenta terrible que comenzó a inundar el bote donde iba Jesús y los 12 discípulos. La tormenta se puso peor y comenzaron a anegarse (hundirse) y corrían peligro (Lc 8:23).
Todo esto sucedía (los discípulos comenzaron a gritar, a asustarse, a orinarse los pantalones) mientras Jesús estaba DORMIDO!.

Los discípulos en vez de usar el poder que tenían y gritarle a la tempestad "Tempestad cálmate que en este bote el Maestro duerme"... fueron a despertarlo.¡Te imaginas que después de predicar largas horas, sanar gente, echar fuera demonios al fin puedes descansar y 12 asustados hombres a los cuales les has enseñado a hacer milagros corran a despertarte!.

Jesús se levantó y calmó la tempestad (imagino enojado, yo me despertaría así), y los miró y les dijo las palabras más frías y duras que he leído en toda la Biblia: "Hombres de poca fé".

¡Cómo me dolería que Jesús me llame "hombre de poca fe"!

Quizá en esta tormenta que estas pasando, el Señor está simplemente dormido. ¿no querrás despertarlo? ¿o si?
La tormenta cada vez se intensifica. Pero mientras eso pase debo y debes recordar estas cosas:
- Jesús está en la barca en la que tu también estás.
- Jesús está consciente de lo que está pasando afuera (Una tempestad despierta hasta al más profundo sueño).
-Jesús seguramente está mirando (con el ojo entrecerrado haciéndose el dormido) lo que nosotros estamos haciendo. Atento. Confiando en que nosotros no vamos a interrumpir su descanso.

Y por último:

-Ninguna tormenta, por más fuerte que sea hará naufragar la barca donde viaja el Maestro... y si, por esas cosas de la vida se llegase virar la barca, estoy tan seguro de que Él (Jesús) nos enseñará a caminar sobre las aguas (Mt 14:22-33)

Michael Cedillo

lunes, 12 de septiembre de 2016

Nostalgia: Jardín multicolor

Hoy amanecieron más rojas de lo normal las flores que sembraste en el jardín de la casa.
Las rosas rosadas no se quedaron atrás y decidieron ponerse de gala también.
El césped estaba más verde, aunque aún hay un espacio vacío por resembrar.
El jardín multicolor amaneció con esperanza, con fe y con alegría.

Las luces de la ciudad son reemplazadas por la luz del día,
Sin embargo el sol no aparece en el cielo, nubes cubren su brillo.
Así como las nubes forman parte del paisaje, se que esas nubes se moverán
Dejarán la tristeza de los días sin sol y de noches sin luna. Y todo volverá a brillar.

Siempre te gustaron las rosas, en especial las rojas.
"Unas rosas rojas para un jardín multicolor" decía en la tarjeta.
Amé verte sonrojada, alegre y animada. Amé verte ahí, conmigo, los dos.
Amo verte rondar por la casa, cual fantasma en mi imaginación.

Tus ojos de corozo, tu piel pálida, tu sonrisa coqueta, y tus manos de seda.
Besos sabor a miel, pies delicados, cabello indomable, perfección a mis ojos.
Segura, completa, independiente. Apasionada, arriesgada y feliz.
Me faltan las palabras en este escrito para poderte describir.

La esperanza no muere. La fe sigue intacta. La pasión fue transformada.
Aún el sol no brilla en el cielo, pronto lo hará.
Esta mañana está tan fría, como aquella mañana rumbo a Cuenca.
Nada nos detenía, nada nos detuvo. Nada nos detendrá.


miércoles, 7 de septiembre de 2016

De que te sirve...

La pluma del parqueo se abre automáticamente ante su vehículo. El sensor colocado tras el retrovisor del carro activa el mecanismo de manera autónoma. El guardia de la garita alza su mano para saludar, pero el vidrio polarizado del BMW Z4 modelo 2017 color azul marino le impidió al guardia ver la respuesta desde dentro del vehículo.

El parqueo 22 con un letrero de privado es su parqueo. Todos saben que le pertenece. Dicen que un día un niño había dejado su bicicleta por descuido y al día siguiente la encontró en el mismo lugar, junto con un pequeño localizador de bolsillo y una nota que decía “Por si la dejas descuidada, este gps te indicará donde está”.

El BMW se detiene en el parqueo, las luces de xenón se apagan. La puerta se abre y su pie izquierdo abandona  el vehículo para tocar el suelo. Sus zapatos de piel de ternero <Scarpe di Bianco>  hechos a mano a la medida fueron seguidos de un elegante <Alexander Amosu> color negro, entallado, hecho con las telas de más alta calidad le daban más presencia al personaje.

Tiene 65 años. Alto, con una barba blanca bien cuidada, cabello corto negro pero con algunas canas que reflejan su edad. Ojos azules, piel blanca, y bien parecido.
Empresario, filántropo, dueño del 25% de las acciones de Apple y el 5% de las acciones en Google,  lo tiene todo. Una hermosa esposa (su segunda esposa), una hija que practica piano y que en su última presentación entonó varias melodías de Bach junto con la Orquesta Filarmónica de Londres.

El hombre tenía todo, era feliz y en su corazón guardaba paz. Nunca había sobornado a nadie. De joven tuvo la oportunidad de hacerse de un millón de dólares siempre que el acusara injustamente a su jefe ante la policía. Pero se negó. Integridad era su frase. “Mejor comer pan duro donde reina la paz, que vivir en una casa llena de banquetes donde hay peleas” era su versículo favorito.

Alguna vez la prensa quiso hacer una nota de su vida, y el reportero que lo entrevistó al llevar la nota al editor de Forbes fue despedido. Su jefe creía que era una burla lo que acababa de leer.

“El empresario Israelí antes de tener toda la fortuna que hoy posee, había sido millonario, tuvo varios hijos a los cuales amaba con todo su corazón, pero durante las tormentas tropicales que azotan después del verano lo perdió todo. Sufrió de varias enfermedades a su piel, donde visitó los mejores dermatólogos, pero le dijeron que no tenía cura su extraña enfermedad. Por sus constantes enfermedades, y por la depresión por la pérdida de su esposa y sus hijos quedó en la bancarrota total…”. El relato seguía unas cuantas líneas más.
El editor tomó las hojas y las trituró en una máquina que tenía a su costado.
-       - Ud. con solo 3 años en el periodismo me viene a decir que JOB, el más grande empresario que ha conocido la humanidad ¡sufrió enfermedades dérmicas! ¿Qué estuvo en bancarrota?. Usted no sabe lo que habla.


Job entra a su casa, saluda a su esposa con un beso en los labios: dulce y tierno; la abraza como si fuera el primer día que la abrazó cuando ella aceptó ser su enamorada, mucho antes de casarse. Ve a su hija, su pequeña princesa. La besa en la frente para no interrumpir su práctica de piano. Deja su saco a un lado, y se olvida por completo de los negocios. Su celular lo deja a un lado y lo coloca en silencio. Su amada le brinda un vaso con jugo de naranja y lo bebe a sorbos mientras le cuenta a ella como le fue su día.
Integridad es su frase. Integridad es su vida. La integridad es el motivo de su éxito.


¿De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma?
¿De qué le sirve al hombre ganar todas las riquezas si pierde a su familia?
¿Qué recompensa tendrá aquel hombre que tiene todo, pero su alma está vacía?

Hoy pensaba durante el día en esta frase que dice Jesús: “¿de qué le sirve a un hombre haber ganado el mundo entero, si él mismo se destruye o se pierde?” (Lc9:25)

Muchas veces hemos interpretado esta frase desde el punto de vista “teológico de la salvación”.
Algunos hemos mal tomado la frase “ganar el mundo entero” como bandera para mencionar la humildad con la cual debemos vivir.
Los fanáticos dicen que “no se puede tener riquezas porque esto servirá para perderse en el infierno”

Pero antes de llegar al “final de los días” de una persona, hay una vida que vivir en este mundo, y esta, querido lector, es la que se pierde primero.

Conversaba entre semana con alguien quien lo tiene todo: casa para vivir, casa para rentar y casa para vacacionar. Carro para ir a trabajar y carro para ir de viajes. Viajes constantes a varios países. Su economía marcha bien. Pero me decía: “tengo todo lo que se puede desear, pero me siento solo”.

Hector “El father” en su canción “Si me tocaras” resume en 4:20 minutos lo que sentía esta persona.
La canción cita: “Lo he tenido todo, riquezas y placeres…. He tenido todo lo que un joven quiere, pero mi corazón lentamente se muere y me pregunto: ¿de que vale el dinero si no puedo comprar un amigo sincero?”

Me decía mi interlocutor en la charla que teníamos: “me compre un juego de muebles nuevo, y sabes… lloro sobre ellos”. “Me dediqué a comprar bienes materiales, y aferré mis fuerzas a eso. Siento que solo tengo bienes, pero no tengo vida”.

Tener vida. Para muchos es viajar. Para otros pasar con su familia. Para unos es la farra de los sábados. Para otros, aquello que se tiene y posee. Para mi amigo, tenía todo lo que deseaba de la vida, pero no tenía lo que todos queremos de ella: felicidad. 

Mi compañero de charla me contaba sobre su vida y los duros momentos que había pasado. Su hijo se criaba con él, y la que fue su esposa ahora vive con otro hombre que se aprovecha de su situación económica.

Ante todas estas situaciones el decidió buscar un escape.

Todos buscamos un escape en los momentos más duros de la vida. Y si no podemos escapar, buscamos llenar ese agujero del alma con lo primero que encontramos: Algunos buscan ir de compras, otros el alcohol, otros se vuelven compulsivos trabajadores.

El fondo se toca cuando comienzas a fingir ser quien no eres. Cuando comienzas a vivir una doble vida. Por fuera lujos, por dentro soledad profunda.
Cuando tienes una casa pero no eres feliz en ella y necesitas salir  para encontrar "felicidad".
Para la cara existe el maquillaje, pero para el alma no existe nada que pueda ocultar la tristeza verdadera.

Todos buscamos tener comodidades. Para eso trabajamos, pero hay que tener en cuenta que “donde está  tu tesoro, ahí está tu corazón”.
La pregunta es ¿tu corazón está en lo material? O es que tu corazón no sabe que amar y ama lo más fácil de conseguir.

Abandonar ese vacío que hay en el corazón es difícil, pero no imposible. Hay que comenzar a llenarlo de aquellas cosas que, aunque no se compran con dinero, valen más que lo material: Un beso, una sonrisa sincera. Una amistad real. Un momento para Dios.
En algunos casos, hay que tomar medidas más drásticas. Requerirá un cambio de vida. Un cambio de “fingir” a aceptar el vivir la realidad.

Por otro lado,

¿Se puede ganar el mundo sin perder su alma?
 Si, se puede. INTEGRIDAD es la clave. Si Ud. lee el libro de Job notará que él siempre busca dejar en claro que es íntegro (Cap. 31), y al final esto es lo que le ayuda a volver a tener la bendición de Dios.

Quizá la corrupción de sus frutos a corto plazo, pero el temor a ser descubierto te quitará algunas noches de sueño.
La integridad da frutos a largo plazo. Pero da algo más junto con ella: Paz. El poder dormir tranquilo y saber que si mañana te toca morir, morirás sin haber hecho maldad alguna y tu alma tendrá paz.
Al final llegará Jesús con sus àngeles y dará a cada uno "según su comportamiento".

Nuevas preguntas: ¿de qué te sirve ganar el mundo?. ¿en qué invertirás esas ganancias?



Job abraza a su hija quien se quedó dormida en el piano. Le susurra a su oído “levántate princesa, es hora de ir a la cama”.
Ella se despierta y lo besa en la mejilla.
-   Puedo tenerlo todo, pero este beso en mi mejilla vale más que todo el oro del mundo –