Aun recuerdo la noche que nos tomamos de la mano y me dijiste si
Nos besamos como si no hubiera mañana
Aquellos dìas de constantes salidas
Aquella pelìcula mala en aquel cine de cuarta
Aun recuerdo la noche que nos sentamos en ese parque concurrido
Nos besamos como si nadie nos viera
Aquellas noches de constantes salidas
Aquella caminata en el mirador de la ciudad.
Aun recuerdo aquella tarde cuando el mar nos cubriò con su brisa
Nos besamos poco, preferiste dormir
Aquella tarde de alegrìas y sueños
Aquella tarde de canciones a alta voz.
Es difícil pensar, cuando no debo pensar
Es difícil imaginar, cuando no se harà realidad
Te acuerdas de aquellas palabras que me decías:
¿Nadie nos podrà vencer?
Pues la distancia nos venció,
Desde lejos nos tuvimos en el fuego
Desde lejos nos tuvimos en los mares
Desde lejos yo te sentìa
Desde lejos nuestro amor iba a ser leyenda
Hoy, a lo lejos, nuestro amor solo fue una fantasìa
Desde lejos nuestro amor iba a ser eterno
Hoy, a lo lejos, nuestro amor fue efìmero.
Como la neblina fue nuestro amor,
Nos cegó por un momento,
Pero al disolverse nos volvió a la realidad.
A una realidad no alterna, sino real.
Aun recuerdo la noche que volviste, hacìa frìo y mucho viento
No te terminaste tu cafè, ni yo mi chocolate
Me contaste tus secretos, te contè los míos.
Creì, Creìste. No fue suficiente.
Ahora, mientras Sam Smith pone la banda sonora de este escrito
Y Ed Sheeran espera su turno en la lista de reproducciòn.
Alejandro Sans busca su turno para poder sonar.
No lo dejo, asi como tampoco a Bunbury.
Aun recuerdo la noche que te besé por ultima vez
Lo hice sin saber que serìa la ùltima.
De haberlo conocido, no te hubiera besado
De haberlo conocido, mi alma te hubiera entregado.
Mientras escribo estas líneas Ed Sheeran comienza a cantar
Me recuerda a aquella noche cuando comimos pizza
Fue la primera canción que escuche cuando iba en el tren de regreso a mi chalé
Mientras la escuchaba, te pensaba, te soñaba, me enamoraba.
La vida pasa, los amores pasan, el tiempo pasa
La memoria queda, las heridas quedan, estas letras quedarán
Pero mientras haya vida, habrà esperanzas para soñar
Soñar que algún día nos encontraremos, y volaremos.
Ahora dejo mi corona en lo alto de mi castillo, como Arthur The King
No buscaré explicaciones, ni sabias palabras de mis consejeros.
Me quedo con la filosofìa de Passenger al cantar Let her go
En especial cuando dice: "Only know you love her when you let her go"
Escribir elimina cargas de la vida y del corazón. La escritura es la mejor invención de la humanidad, seguido de la música.
domingo, 26 de junio de 2016
miércoles, 22 de junio de 2016
Disculpas
Hola a todos,
a los que me piden que siga escribiendo, por el momento tengo algo escaso el tiempo para sentarme a escribir.
Tengo pendientes varias historias por concluir y nuevas por comenzar. Trataré de buscar un momento en el día, sea al levantarme o al acostarme para escribir así sea en papel y cuando pueda lo transcribo en digital.
Gracias por su apoyo!
MC..
a los que me piden que siga escribiendo, por el momento tengo algo escaso el tiempo para sentarme a escribir.
Tengo pendientes varias historias por concluir y nuevas por comenzar. Trataré de buscar un momento en el día, sea al levantarme o al acostarme para escribir así sea en papel y cuando pueda lo transcribo en digital.
Gracias por su apoyo!
MC..
lunes, 23 de mayo de 2016
Nada es para siempre
Nada es para siempre,
ni la alegría, ni el dolor.
Ni la primavera, ni el invierno.
Ni el día, ni la noche.
Nada es para siempre,
La lluvia caerá y evitará la sequía.
El sol saldrá y se terminará la oscuridad
La noche llegará después del ocaso.
Nada es para siempre,
Ni las promesas de amor, ni los juramentos
Ni el dolor ni la enfermedad,
Ni la vida ni los sentimientos
Nada es para siempre,
Hasta el amor eterno se vuelve costumbre
Las palabras se las lleva el viento
Y el papel con tinta tiende a destruirse.
Nada es para siempre,
El mentiroso sera descubierto
Y la verdad saldrá a la luz
¡La verdad nos hará libres!
Nada es para siempre,
La niñez se convertirá en juventud,
La juventud en adultez,
La adultez en vejez y la vejez terminaremos.
Nada es para siempre,
Ni tu ni yo.
No somos eternos.
No somos infinitos.
Nada es para siempre,
o quizá me equivoco.
Si hay algo que es eterno
La muerte es eterna.
Entonces, antes de morir
Vivamos, disfrutemos y amemos mientras se pueda
Riamos, bailemos y bebamos mientras vivamos
Porque el día que muramos: será para siempre.
ni la alegría, ni el dolor.
Ni la primavera, ni el invierno.
Ni el día, ni la noche.
Nada es para siempre,
La lluvia caerá y evitará la sequía.
El sol saldrá y se terminará la oscuridad
La noche llegará después del ocaso.
Nada es para siempre,
Ni las promesas de amor, ni los juramentos
Ni el dolor ni la enfermedad,
Ni la vida ni los sentimientos
Nada es para siempre,
Hasta el amor eterno se vuelve costumbre
Las palabras se las lleva el viento
Y el papel con tinta tiende a destruirse.
Nada es para siempre,
El mentiroso sera descubierto
Y la verdad saldrá a la luz
¡La verdad nos hará libres!
Nada es para siempre,
La niñez se convertirá en juventud,
La juventud en adultez,
La adultez en vejez y la vejez terminaremos.
Nada es para siempre,
Ni tu ni yo.
No somos eternos.
No somos infinitos.
Nada es para siempre,
o quizá me equivoco.
Si hay algo que es eterno
La muerte es eterna.
Entonces, antes de morir
Vivamos, disfrutemos y amemos mientras se pueda
Riamos, bailemos y bebamos mientras vivamos
Porque el día que muramos: será para siempre.
domingo, 22 de mayo de 2016
Una historia cualquiera (parte 2)
EL.
Y su mensaje a la hora de mi almuerzo me alegró el viernes.
-que harás hoy?
-Salir contigo - contesté.
Mi rostro cambió drásticamente. La sonrisa borró mi cara de preocupación por aquellas cuentas que no me cuadraban y me dió un nuevo aire.
Quedamos en vernos en el Café Valdez que está frente en el hotel Palmeras, piso 2 que tiene una bonita vista frente al mar. Le había prestado el carro a un amigo para impresionar -digo prestar por no decir alquilar-.
Pasé por ella a las 8 de la noche. Tenía una blusa de tiras, jean y zapatos cerrados bajos. Yo iba con una camiseta tipo polo, jean y mis zapatos azules. Ella estaba hermosa. El olor de su perfume invadiò el vehículo apenas se subió. Su beso en la mejilla me dejó una leve marca de su labial. Delicadamente ella me lo quitó con sus dedos. Sin quererlo, ella me había acariciado la mejilla. Me sonrojé.
En el camino hablamos de lo bonita que estaba, de su perfume y de la impresionante vista que tenía el Café Valdez. Estacioné el vehículo a una cuadra del hotel y caminamos. Estaba nervioso. Mis manos sudaban.
Me había olvidado de comentarles, desde nuestra ultima salida hemos estado chateando más seguido, la he llamado y me ha devuelto las llamadas. Los mensajes que antes le enviaba a manera de monólogo, ahora son contestados. Hay química, sí. Esperemos que este noche sea la noche de mi suerte.
Llegamos al Café y nos sentamos en una mesa redonda cerca de la baranda, lo cual permitía ver el mar. A lo lejos una luz indicaba que había un buque pasando. Conversamos, nos reímos.
Sin percatarme le había tomado de la mano y jugaba con sus dedos. Ella correspondía. El silencio invadió el momento. No aguanté: me acerqué a sus labios y los besé. Ella correspondiò el beso. La cafeína de sus labios llegó a mi cerebro y luego a mi corazón. Despertó de forma inmediata sentimientos dormidos por largo tiempo. Ella era la chica correcta, en el momento indicado, la que mi corazón estaba esperando.
Los besos duraron hasta que el reloj marcó la una de la mañana. La fui a dejar a su casa. Llegamos, me besó de nuevo y me dijo que le escriba cuando llegara a la mía. ¿No te irás a dormir? le dije. Ella solo sonrió, abrió la puerta negra de su casa y entró.
Me sentí feliz. Mi corazón voló. Mi mente trataba de entender lo que mis sentimientos querían decirle, pero era demasiada información para poder descifrarla.
¿será solo algo de momento? ¿será que se dejó llevar por la situación? ¿será que siente algo por mi realmente?
Esperemos a mañana, cuando los efectos del café y las pequeñas donas pierdan su efecto y, con cabeza fría, ella pueda pensar mejor.
Y su mensaje a la hora de mi almuerzo me alegró el viernes.
-que harás hoy?
-Salir contigo - contesté.
Mi rostro cambió drásticamente. La sonrisa borró mi cara de preocupación por aquellas cuentas que no me cuadraban y me dió un nuevo aire.
Quedamos en vernos en el Café Valdez que está frente en el hotel Palmeras, piso 2 que tiene una bonita vista frente al mar. Le había prestado el carro a un amigo para impresionar -digo prestar por no decir alquilar-.
Pasé por ella a las 8 de la noche. Tenía una blusa de tiras, jean y zapatos cerrados bajos. Yo iba con una camiseta tipo polo, jean y mis zapatos azules. Ella estaba hermosa. El olor de su perfume invadiò el vehículo apenas se subió. Su beso en la mejilla me dejó una leve marca de su labial. Delicadamente ella me lo quitó con sus dedos. Sin quererlo, ella me había acariciado la mejilla. Me sonrojé.
En el camino hablamos de lo bonita que estaba, de su perfume y de la impresionante vista que tenía el Café Valdez. Estacioné el vehículo a una cuadra del hotel y caminamos. Estaba nervioso. Mis manos sudaban.
Me había olvidado de comentarles, desde nuestra ultima salida hemos estado chateando más seguido, la he llamado y me ha devuelto las llamadas. Los mensajes que antes le enviaba a manera de monólogo, ahora son contestados. Hay química, sí. Esperemos que este noche sea la noche de mi suerte.
Llegamos al Café y nos sentamos en una mesa redonda cerca de la baranda, lo cual permitía ver el mar. A lo lejos una luz indicaba que había un buque pasando. Conversamos, nos reímos.
Sin percatarme le había tomado de la mano y jugaba con sus dedos. Ella correspondía. El silencio invadió el momento. No aguanté: me acerqué a sus labios y los besé. Ella correspondiò el beso. La cafeína de sus labios llegó a mi cerebro y luego a mi corazón. Despertó de forma inmediata sentimientos dormidos por largo tiempo. Ella era la chica correcta, en el momento indicado, la que mi corazón estaba esperando.
Los besos duraron hasta que el reloj marcó la una de la mañana. La fui a dejar a su casa. Llegamos, me besó de nuevo y me dijo que le escriba cuando llegara a la mía. ¿No te irás a dormir? le dije. Ella solo sonrió, abrió la puerta negra de su casa y entró.
Me sentí feliz. Mi corazón voló. Mi mente trataba de entender lo que mis sentimientos querían decirle, pero era demasiada información para poder descifrarla.
¿será solo algo de momento? ¿será que se dejó llevar por la situación? ¿será que siente algo por mi realmente?
Esperemos a mañana, cuando los efectos del café y las pequeñas donas pierdan su efecto y, con cabeza fría, ella pueda pensar mejor.
sábado, 21 de mayo de 2016
Todo va a estar bien!
Todo va a estar bien, Aun me queda vida no tengo porque rendirme
Todo va a estar bien, Descanso en tu palabra y por ella sigo firme
Todo va a estar bien, Aunque el día se ha tornado oscuro
Se que pronto amanecerá y volverá a estar bien
Todo va a estar bien, Aunque la enfermedad venga a visitarme
Todo va a estar bien, Aunque la escasez quiera mortificarme
Todo va a estar bien
Si estas conmigo no hay de que temer
Si estas conmigo todo estará bien
Si estas conmigo Todo estará bien
Si estas conmigo no hay de que temer
Si estas conmigo DIOS
Si estas conmigo
Mi casa no va a caerse
Mi barca no va a hundirse
Mi familia y matrimonio no van a destruirse
La deuda va a cancelarse, mis sueños a cumplirse
Y toda enfermedad en Tu nombre va a sanarse
No importa que tan mal se vea la situación presente,
Tengo fe de que va a ser diferente,
Mi frente podrá encontrar el piso al caerme
Pero de lo mas bajo Tu Dios vas a levantarme.
Porque así eres tu
Amparo y fortaleza
Obras a favor del que te ama con certeza,
Si, asi eres tu y en el momento más duro
Me llevas de mi tormenta hacia un puerto seguro
Aunque mi padre y mi madre me dejaren
Aunque mis enemigos de mi se burlaren
Con todo y eso tu vas a recogerme
Vas a defenderme.
Si estas conmigo no hay de que temer
Si estas conmigo todo estará bien
Todo va a estar bien
Lo se te creo porque Tu no mientes
Porque ya lo has hecho otras veces
Aunque ande en valle de sombra de muerte
No temeré mal alguno
Gracias Dios!
Dedicado a ti...
https://www.youtube.com/watch?v=nz5-cao0gxI
jueves, 19 de mayo de 2016
Una historia cualquiera (parte 1)
Aun recuerdo la primera vez que te vì, tenías tan solo 9 años, estabas con un vestido amarillo con bordes cremas, tu blanca piel resaltaba con el vestido. Tu sonrisa y tus ojos cafès casi miel me causò asombro.
Te vi, me pareciste tierna pero no te tome en cuenta.
Las redes sociales llegaron y te agregue a ellas. Ya no eras la niña de 9 años, ahora eras una mujer de 19. Tu altura no había cambiado mucho, el color de tu piel tampoco. Tus ojos y tu sonrisa si... Eran más hermosos. Me atreví a escribirte y respondiste. No recuerdo la charla, pero de seguro era más o menos comenzó así:
- Hola, como te va?
-Bien, como así me escribes?
entre otras cosas básicas.
Pasó el tiempo y nuestras conversaciones eran más constantes. Una mañana te invité a salir. Tenía un espacio libre entre las 12 y las 3 hasta que me tocara ver Neurología. Aceptaste. Mi corazón se invadió de alegría. Quedamos en vernos por la calle de los árabes. Te invité un shawarma, era lo que mi economía en aquellos años de juventud me permitía pagar. Aceptaste sin quejarte, quizá lo hiciste por no parecer interesada o simplemente por cortesía, para evitarme el mal momento o la incomodidad.
Conversamos de todo, de tu vida, de la mía, de aquella vez que te ví por primera vez en casa de unos amigos, casa que a la posteridad me comentaste que era de tu tía y que solías pasar ahí todas las tardes. Sonreí. Sonreíste.
Las dos horas se nos fueron volando. Tomamos un taxi para llevarte hasta tu facultad para luego proseguir a la mía. Neurología había comenzado, pero gracias a Dios la puerta en ese salón era por la parte de atrás, cosa que el Doctor no se dió cuenta de mi tardío ingreso al aula.
No se porque no te volví a invitar a salir. Paso un año desde aquel momento. Nos vimos una noche por casualidad. Tu seguías en la universidad, yo había conseguido empleo en una multinacional de medicamentos y mi vida había cambiado. Te ví a lo lejos y me acerqué a ti. Estabas con una blusa color melón y un pantalón jean negro, sandalias negras con tus uñas pintadas de rojo. Yo estaba con mi jean azul, zapatos azules, camisa de cuadros Tommy recien comprada con el dinero de las utilidades. Estabas fuera de Blu, en plaza Lagos.
Te dije lo hermosa que estabas antes de saludarte y mientras estabas de espalda. Te volteaste sorprendida y me agradeciste. Creo reconociste mi voz gruesa. Te pregunté qué hacías, me contestaste que ya ibas a casa, que salías de una reunión. Te pedí que no vayas, que te invitaba a tomar algo y conversar. Dudaste unos minutos, pero aceptaste. Fuimos a un bar cercano al redondel que divide el este con el oeste de la calle Sacerdotes.
Entramos y subimos al segundo piso, tu conocías el lugar por aquellas cosas de tu trabajo que después me comentaste, ellos eran clientes de la empresa donde trabajabas.
Pedimos dos Heineken sin mirar siquiera la cartilla de precios y de adicional un trago de tequila. Quería que la noche sea algo intensa. La música sonaba mientras hablábamos de los dos, de la vida, del amor, de la tarde de shawarma y el tiempo que había pasado desde aquel momento. Reímos y a su vez pedimos una orden de piqueos para bajar el alcohol que nos comenzaban a afectar.
La música del dj se detuvo por alguien que llegó a cantar en vivo; ella eligió varios temas que cantamos a viva voz.
Nos perdimos en el tiempo. Quise besarte, pienso que tu igual, pero no me atreví. No quise arruinar la noche. No quería ser rechazado antes de tiempo. No sabía tus intenciones ni tu pensamiento sobre mi. Solo nos habíamos visto dos veces en la vida y esta era la tercera vez. Me corregiste, me comentaste que una vez habías ido sin querer al lugar donde yo vivía buscando un departamento, me viste pero dudaste si era yo. Según que pasé delante tuyo, pero sin embargo yo no lo recordaba.
Pedimos la cuenta, pagamos a medias y me sorprendí, nunca una de mis invitadas había pagado su mitad, sin embargo, a pesar de mi insistencia de que yo cancelaba la cuenta sacaste dos billetes de veinte dólares y los pusiste en el cuadernillo de cuero donde se encontraba nuestra factura y lo cerraste. Saque dos billetes similares y cancelamos a medias. Salimos caminando hacia la avenida principal tomados de la mano, paramos un taxi y nos fuimos. Al llegar a tu casa un rápido beso en la mejilla fue tu despedida.
No te he vuelto a ver desde aquella noche....
Será que es mutuo el sentimiento? Quizá no, pues me pediste que te escriba a lo que llegue a mi casa, te escribí y no contestaste. Al día siguiente me dijiste que te quedaste dormida.
¿y si me pasaba algo? ¿cómo te enterabas?
Dudé y aun dudo.
Mejor espero otro tiempo más antes de invitarla a salir de nuevo....
lunes, 16 de mayo de 2016
Desde aquella noche.
Y una mañana noté que te me desvanecías, como se desvanece el vapor del agua en el aire.
Busqué los medios para llamarte, pero el esfuerzo fue en vano.
Te escribí mil poemas, pero no estabas presente para leerlos.
Te cante cien canciones, pero no estabas presente para oírlas.
Me descubrí en la puerta negra que separa la calle de tu casa, la toqué y no estabas.
El guardián de la cuadra me dijo que ya no vivías ahí, que te habías mudado.
"Te marchaste sin decir palabras" sonaba en la radio; Natalia Oreiro me acompañaba.
"justo cuando te pedía, un poco más" me recordó a nuestra ultima conversa.
El miedo se apoderó de mi, la luna se escondió tras las nubes, ocultando así su cara.
Esa misma luna que dos días atrás nos iluminó al besarnos en lo alto de la cordillera.
Esa luna traidora junto con Venus, o creo que era Marte, no salieron más.
Leves gotas de lluvia disimularon mis lagrimas. Caminé por la bahía pensando en ti.
Los minutos se hicieron horas, las horas en días, los días en meses y los meses en años,
El tiempo se convirtió en mi enemigo, cada segundo que pasaba aumentaba mi desesperación.
Las noches se hicieron eternas: los días llegaron sin dormir y se marcharon sin darme cuenta.
El sol brillaba pero no alumbraba. La luna seguía sin salir y yo ya no la buscaba.
Al fin supe de ti, estabas delante de mi y corriste a abrazarme.
Nos besamos como aquella noche de abril cuando la luna aun brillaba
Cuando el tiempo se detuvo, cuando la lluvia no llegaba.
Te abracé con todas mis fuerzas, como yo sabía que no te gustaba... y me desperté.
Un sueño, solo fue un sueño. Te vi en mis sueños.
Te soñé un día antes de que te marcharas, te soñé un día antes de volver a saber de ti.
Un mensaje tuyo alegró mi alma. Un te quiero me alegró la mañana.
No dijiste más y te volviste a marchar.
Te espero, aun te espero. Ha pasado mucho tiempo desde aquel mensaje.
Mi rostro tiene ojeras, mi barriga ha crecido y ahora soy como los liquidpaper.
Me rasuro para no parecer indigente. Me baño cuatro veces al día para estar limpio.
Me visto casual por si decides regresar, ¡hasta perfume me he puesto!
Es tan corto el amor, pero tan largo el olvido.
¿Pero como olvidar a quien no se ha ido?
Que no esté presente no significa que está ausente.
Aun queda su recuerdo. Aun tengo la marca de sus besos en el corazón.
Se que volverás, que tu perfume lo percibirá nuevamente mi olfato.
Que tus manos serán tocadas por mis manos. Que mis ojos volverán a perderse con los tuyos.
Que estos años serán solo "tiempo muerto". Que volverás y volaremos en el cielo.
Que seremos eternos, que no habrá más secretos, que nuestro amor sera leyenda.
Busqué los medios para llamarte, pero el esfuerzo fue en vano.
Te escribí mil poemas, pero no estabas presente para leerlos.
Te cante cien canciones, pero no estabas presente para oírlas.
Me descubrí en la puerta negra que separa la calle de tu casa, la toqué y no estabas.
El guardián de la cuadra me dijo que ya no vivías ahí, que te habías mudado.
"Te marchaste sin decir palabras" sonaba en la radio; Natalia Oreiro me acompañaba.
"justo cuando te pedía, un poco más" me recordó a nuestra ultima conversa.
El miedo se apoderó de mi, la luna se escondió tras las nubes, ocultando así su cara.
Esa misma luna que dos días atrás nos iluminó al besarnos en lo alto de la cordillera.
Esa luna traidora junto con Venus, o creo que era Marte, no salieron más.
Leves gotas de lluvia disimularon mis lagrimas. Caminé por la bahía pensando en ti.
Los minutos se hicieron horas, las horas en días, los días en meses y los meses en años,
El tiempo se convirtió en mi enemigo, cada segundo que pasaba aumentaba mi desesperación.
Las noches se hicieron eternas: los días llegaron sin dormir y se marcharon sin darme cuenta.
El sol brillaba pero no alumbraba. La luna seguía sin salir y yo ya no la buscaba.
Al fin supe de ti, estabas delante de mi y corriste a abrazarme.
Nos besamos como aquella noche de abril cuando la luna aun brillaba
Cuando el tiempo se detuvo, cuando la lluvia no llegaba.
Te abracé con todas mis fuerzas, como yo sabía que no te gustaba... y me desperté.
Un sueño, solo fue un sueño. Te vi en mis sueños.
Te soñé un día antes de que te marcharas, te soñé un día antes de volver a saber de ti.
Un mensaje tuyo alegró mi alma. Un te quiero me alegró la mañana.
No dijiste más y te volviste a marchar.
Te espero, aun te espero. Ha pasado mucho tiempo desde aquel mensaje.
Mi rostro tiene ojeras, mi barriga ha crecido y ahora soy como los liquidpaper.
Me rasuro para no parecer indigente. Me baño cuatro veces al día para estar limpio.
Me visto casual por si decides regresar, ¡hasta perfume me he puesto!
Es tan corto el amor, pero tan largo el olvido.
¿Pero como olvidar a quien no se ha ido?
Que no esté presente no significa que está ausente.
Aun queda su recuerdo. Aun tengo la marca de sus besos en el corazón.
Se que volverás, que tu perfume lo percibirá nuevamente mi olfato.
Que tus manos serán tocadas por mis manos. Que mis ojos volverán a perderse con los tuyos.
Que estos años serán solo "tiempo muerto". Que volverás y volaremos en el cielo.
Que seremos eternos, que no habrá más secretos, que nuestro amor sera leyenda.
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